Bancos y Broker

Cada año aparecen nuevos brokers. Desde que internet se popularizó y se puso un ordenador con conexión a la red en cada casa, surgen como setas brokers online que ofrecen servicios de inversión de bajo coste. Tanto es así, que los bancos han sido desplazados como medios de trading e inversión Durante todo el siglo XX, cualquier persona que quería invertir bajaba a la oficina más cercana de su banco y daba las órdendes de compra y venta de acciones correspondientes. Con el paso del tiempo, esto evolucionó y la inversión se hizo más fácil, ya que era posible operar desde cada realizando una simple llamada de teléfono. Aunque este sistema estaba bien, tenía pequeños inconvenientes. Por un lado, podría haber problemas con la comunicación. A lo mejor tu llamabas al banco para comprar acciones de Santander, y ellos entendían que querías comprar Banco Sabadell. Además, al ser necesaria una red de oficinas, los costes que tenían los brokers eran muy altos, y esto a su vez, suponía que los brokers tenían que cobrar unas elevadas comisiones a los clientes. Obviamente, en un ambiente así, y con internet en pleno crecimiento, apareció una enorme oportunidad para las compañías online que podían ofrecer los mismos servicios por un importe mucho menor.

Diferencias entre brokers online y bancos

Ya hemos visto cómo era el funcionamiento de la inversión antes de la era de internet. Por suerte, las cosas cambiaron, y a día de hoy es mucho más barato operar, y los traders pueden ahorrar dinero. Sin embargo, nada es perfecto, y junto con los brokers online llegaron una panda de estafadores que engañan a los inversores. Sin ir más lejos, tenemos el caso de Josep Borrell, que fue engañado por un broker que encontró en internet y que no ofrecía ningún tipo de garantía o seguridad. Por tanto, ni una persona de gran formación puede evitar estafas, si no presta toda la atención que debe a cuestiones como la fiabilidad de los brokers.

fachada del banco

¿Cómo podemos evitar este tipo de estafas? Posiblemente la forma idónea es la regulación. En otras palabras, estudiar qué organismos controlan y supervisan al broker con el que estamos pensando invertir. ¿Por qué? Porque es necesario que haya alguien vigilando lo que hace el broker. Si el broker no está regulado, o casi peor, el supervisor es de algún país bananero, todo apunta a que tendremos problemas y que nuestro dinero esté en riesgo. Por eso, para evitar estafas, debemos exigir que el broker esté regulado en nuestro país o, en su defecto, en un país serio. Por ejemplo, si un broker no está registrado en la CNMV, y eres de España, puede tener sentido contratarlo si está regulado en el Reino Unido. Si eres de México y el broker no está regulado en el supervisor nacional correspondiente, puedes plantearte aceptarlo si lo regula la SEC de Estados Unidos.

Obviamente estos problemas no suceden con los bancos. Al menos, con los bancos comerciales que todos conocemos. Por ejemplo, el Banco Santander, el BBVA están registrados y supervisados por el Banco de España, por lo que el control es enorme. En su defecto, un broker online con sede en Gibraltar puede ser un riesgo alto, pues salvo que esté regulado, no hay ninguna entidad que tenga obligación de controlar sus movimientos.

Por tanto, en general los bancos son más seguros a la hora de invertir, pero los brokers online son más baratos. Por eso, lo ideal es combinar ambos aspectos. Es decir, buscar un broker online barato que cobre pequeñas comisiones o spreads según la modalidad de pago, pero sin dejarnos llevar sólo por el dinero o por ofertas estrambóticas. El motivo ya lo hemos comentado, si te fijas sólo en el dinero y te olvidas de la seguridad, lo más seguro es que, precisamente, termines perdiendo todo el dinero. Es irónico, pero es así. A día de hoy sigue habiendo estafas, y hay que vigilar a los brokers online. Si no lo haces tú, nadie se preocupará por cuidar de tu dinero. Míralo de otra forma, si tanto te cuesta ganar dinero, y trabajas muchas horas para conseguirlo, no puedes ingresarlo en la primera empresa que te cruces por tu camino sin preocuparte de la seguridad.